rafamarquezselmex¡A la chingada!; ¡Largo de aquí traidor!, ¡a la mierda contigo!, ¡eres un vendido y apátrida!… ¿Qué se sentirá que tres cuartas partes de la población mejicana te quiera empalar en plaza central? Tema de investigación.

Desde el miércoles por la noche es lo que he escuchado: vestiduras rasgadas, autoflagelaciones, vituperios, reclamos, pataleos. Todos pidiendo la cabeza de Márquez; incluso en la televisión, algunos “expertos” de TVAzteca, solicitan que ya no sea llamado a la Selección. Señores: bájenle de huevos que se les amarilla el pan. Si bien es cierto que yo también critiqué su ya acostumbrada pendejada de hacerse expulsar -en mi defensa puedo decir que sólo pedí que entregue la banda de Capitán- el decir que es mejor que se llame a otros centrales (entre ellos Reynoso) en lugar de Rafa es francamente idiota.

En efecto, no podía creer lo que mis oídos escuchaban mientras me dormía observaba  la transmisión del Santos-Chivas: Martinolli y David Medrano, confían más en un central tronco que en EL referente de la Selección del Méjico. Caray, lo que es ser perdedor y mediocre por antonomasia. Nos guste o no Rafael Márquez con todo y sus joterías aporta más en 15 minutos de juego, que partidos completos del resto de los centrales mejicanos con los que cuenta el torneo local. Por dónde lo vean.

Con esto no quiero justificar o exonerar a Rafael Márquez. Cometió nuevamente un error grave. La razón, se puede entender: No es lo mismo jugar a lado con los mejores jugadores del planeta y formar parte de club por demás respetable; que pararse en una cancha con 10 bultos más y que toda la responsabilidad de ganar (DE GANAR!!!) la cargue él. Cualquiera se harta de ver que tus compatriotas nomás no puedan hilar 4 pases seguidos, que ninguno de sus compañeros tienen la capacidad de desequilibrar, de burlar, de filtrar pases, vaya ni siquiera DE METER UN TRISTE GOL!!!; lo anterior se hace aún más pesado si en este momento tu equipo, del que comes y vives, es una verdadera aplanadora y un maquina de hacer futbol. Insisto, esta razón se entiende, pero no se justifica. Rafael Márquez no puede escudarse en el “afán de la victoria” o en la “garra”; su nivel como jugador no le permite cometer esos errores mentales. De ahí que sea más factible que se le quitara la banda de Capitán para que aprenda su lección.  Por más romántico y justiciero que lo quieran poner, no se puede –ni se debe- prescindir de él.

Barrabas!

Así que, si me preguntan…yo mejor optaría por trabajar para que cada quien haga su tarea: Los jugadores en cada una de sus posiciones: Los delanteros a meter la pelota en la portería, los medios a construir y destruir juego, los defensas y portero a evitar los goles; El entrenador a ponerlos de acuerdo para que todos jueguen a lo mismo, los directivos a conseguir y facilitar los recursos necesarios para lograrlo, los federativos a desarrollar e incrementar la competitividad de los torneos y equipos, los medios a comunicar y los aficionados a divertirse.

Ja! ¿A poco no doy ternura?

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