¿Qué pasa en este país que cualquier payaso se siente comediante? ¿De plano es tal el cinismo, que a todas horas lo único que buscan las figuras públicas es hacernos reír? Yo no más les advierto que de tanto chiste al rato sólo generaran enfado, molestia y pena ajena.  La semana pasada fuel el Piojo Herrera… en ésta, es el turno de Efraín Flores.

 

Miren que se necesita valentía para decir, sin soltar la carcajada, que está dispuesto no sólo a tolerar los insultos y la infamia, sino que hasta pondrá las cuatro mejillas con tal de hacer feliz a la afición chivatona… esa gente que lo merece todo. Esa afición graciosa, respetuosa y fiel (juar!).  No creo necesario aclarar que lo que está de risa, no es que Efraín sea un buen cristiano; lo que me provoca sonreír es pensar que fregados cree que puede lograr con ese lloriqueo y ese chantaje tan barato y pusilánime disfrazado de manto de dignidad. Lejos de redimirse sólo se ve como una vulgar lagrimitas Lily:  “Ay ay ay, yo soy “bien buena persona”; “los cheques de sus burlas, no tienen fondos en el banco de mi ánimo” ; “No importa que me mienten la madre o lleguen a afectar a mi familia, porque  lo único que quiero es un millón de amigos-chivas y así más fuerte poder cantar”…chale.

 

Efraín, un consejo te doy. No trates de dignificar tu situación, cuando desde hace unos años demostraste que no conoces el significado de esa palabra. Recuerda que ya te vendiste y te traicionaste; te engañas al pensar que todo está bien y que nada pasa. Efraín, ten memoria. Lo mejor que puedes hacer es terminar tu contrato y únicamente declarando lo que toda persona de futbol sabe decir: Hay que seguir trabajando.    

Compártelo:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • E-mail this story to a friend!
  • Live
  • Meneame
  • Print this article!
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • TwitThis
  • YahooMyWeb

Entradas relacionadas