¿Futbofóbicos? o ¿simplemente mamones?
Por: Trabuco López | Jul 09 2008¿Te has topado en alguna ocasión con el típico mamón que desde su falso trono de superioridad ha cacareado a los cuatro vientos: “El fútbol es para putos e ignorantes ”? Apuesto 100 a 1 que si. Ese tipo de entes abundan en este país y aún cuándo distan de ser mayoría, si llegan a ser lo suficientemente numerosos como para amargarte alguna reunión, una peda con los cuates, la comida, o incluso –oh ironía- un partido de fútbol. En mi vida me he topado con varios y a fuerza de observación y mero subjetivismo he encontrado características muy específicas de las diferentes clases de futbofóbicos:
El Rojillo Pendejo o Libre Pensador de Café: Individuo que cree que por leer el DAS KAPITAL , o las memorias selváticas del sub-Marcos tiene el derecho de ver a al resto de los mortales como viles gusanos que viven inmersos en el lodo de la ignorancia. Sin embargo, este tipejo no alcanza a notar que le tomó 5 años sacar su prepa y que lleva más de 8 años tratando de sacar su carrera de Ciencias Políticas; todo bajo el pobre argumento de que el “Sistema” bloquea sus oportunidades (su beca en el extranjero y la posibilidad de vivir de la ubre gubernamental). Estos entes disfrazan su mediocridad y amargura con una capa de soberbia intelectualoide, el cual utilizan para buscar (con poco éxito) el comentario “filoso” y burlón sobre el deporte de las masas: “¿En serio te divierte ver a 22 fulanos correr tras un balón?”; ¿Qué objeto tiene esta actividad al que llamas deporte?; “Mentes simples, placeres simples”. Son toda una ternura que bien merecen un calzón chino o ya de perdis ser empalados en la plaza central.
El Deportista alternativo: Este es el típico bato que se quiere pasar de chorizo porque es afecto a deportes extraños y que según él, son “un chingo de veces más perros y divertidos que tu panbol de mierda”. Pero señores, seamos serios: quién en sus 5 sentidos y con tres dedos de frente puede llamar a esto deporte chingón:

O a esta otra putería:

O ya en el extremo de la putería más puñalona del universo esto que muchos consideran “deporte” dónde lo único que vale la pena son las morras (y algunas…porque luego tienden a ponerse más varoniles que Místico ).
El deportista alternativo cree que por estas aficiones, lo diferencia del bacanal que representa el fútbol y por ende lo separa de ese lumpen social; sin darse cuenta que es más puto que Fabiruchis y su proxeneta juntos.
El Amargado: Grupo de ojetes que atacan al deporte más bonito del mundo sólo porque de chiquillos nadie los seleccionaba para los partidos del recreo. O si llegaban a jugar, los ponían de portero y/o defensa lateral (los colocaban en el tiro de esquina y los hacían jurar por la Virgencita que por nada del mundo se movieran). Estos traumados jamás llegaron a superar que sólo eran considerados a pertenecer al selecto grupo panbolero por dos razones:
- Eran los únicos que llevaban el balón
- Se necesita quien vaya por los chescos (a la tienda, claro)
Por este pasado, al ser adultos, tienden a ver telenovelas, programas “cómicos” de Jorge Ortiz de Pinedo y talk-shows; todo con el objetivo de sepultar dichos recuerdos en lo más profundo de su psique. Que delicados.
El Ignorante: Este quizá es el más llevadero, Ya que su aversión es atribuible a que no conoce el juego y, como todo sabemos, lo que no se conoce genera desconfianza o en el mejor de los casos: indiferencia. Aunque hay un tipo de ignorante que si es vomitivo y repulsivo: El que se transforma en fanático durante los Mundiales, Eurocopas y copas América…. Y lo que es peor!!!, en experto en el análisis de dichos torneos. Estos idiotas pueden lograr que hasta el Alemania-Italia del 70 se convierta en un partido del olvido, gracias a sus atinados comentarios: “Yo no sé porque juegan con un libero, si bien el coach, puede colocar un doble enganche que le permita dar vía libre al extremo y que éste se convierta en un media punta que habilite al delantero centro como verdugo del equipo contrario” Para cuando termina su sesudo comentario, varios nos quedamos con la papa a medio camino y haciendo bizcos, algunos más con los ojos al cielo implorando al creador que reciba a una más de sus ovejas descarriadas y otros recordando dónde quedó la Colt 45 que les heredó su abuelo.
Hasta aquí le dejo porque ya me dio hueva…ai’ si luego se me ocurre otra clasificación con gusto la comentaré. Por lo pronto y a nombre de todo los que nos apasiona y nos gusta el fútbol –tanto verlo como practicarlo-; les recuerdo a todos esos mequetrefes que se sienten más allá del bien y del mal porque según ellos lo “odian”, que nos importa un pepino su opinión y más aún, reciban una cordial invitación a pasar por sus huevos ya que los dejaron olvidados en el locker del Gym. Putos.
















22:36 on July 9th, 2008
Pues la mayoría esta en su derecho de no gustarle el futbol, el asunto es cuando insultan y/o agreden a los que si les gusta.
Saludos