Las medallas: El gran pretexto

Written by Trabuco López. Posted in General, Juegos Olímpicos, República Villamelón

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Las medallas: El gran pretexto

Published on August 12, 2008 with No Comments

 Y en el cuarto día cayó la primer medalla. Dos chavas, a pesar de los federativos y los burócratas y nomás porque tienen muchos cojones lograron una presea de bronce. Me da gusto por ellas. Sin embargo, al mismo tiempo, me encabrona sobremanera que este tipo de logros personales sean el pretexto ideal para que aquellos que viven solamente del presupuesto y del dinero ajeno, se sigan manteniendo en sus lugares. Robando, mamando, extorsionando; moviendo sus hilos para concretar negocios personales, contratando compadritos en labores innecesarias, pagando cenas e invitando putas a los amigos. Que se pudran!

Si revisamos la historia de las medallas olímpicas del Méjico, nos encontramos con la misma tónica: Personas que desarrollan un talento gracias a la adversidad; marchistas que están acostumbrados a caminar por horas y decenas de kilómetros para ir a sembrar, para ir por los 26 litros de agua con lo que hay que lavar trastes, bañarse y cocinar; o de plano porque en el ejercito no queda de otra más que correr como si fuera manda. Corredores que por gusto (o locura) se levantan a las 4 de la mañana porque a las 6 hay que ir al primer trabajo, para después dormir hasta las 12 de la noche una vez cumplido el turno de su segunda chamba. Marchistas y corredores “descubiertos” en las fiestas patronales del pueblo o en los 10K’s, medio maratones y maratones de las ciudades. Boxeadores que se forman gracias a los puños de los abusones de los barrios bravos de las ciudades. Excepciones de padres de clase media que apoyaron a sus hijos para que practicaran Tae Kwon Do, Clavados u otras actividades que han dejado mucha satisfacción familiar (como debe ser) y que es aprovechada por unos cuantos bribones para sacar tajada.

No puedo dejar de mencionar, ejemplos de clase alta que pueden solventar hobbies como el esgrima, canotaje, vela, hipismo; y que, aprovechando sus “contactos” permiten que dichos hobbies se traduzcan en viajes con todo pagado a unos juegos olímpicos, que son muy bien aprovechados para pasearse, “competir” y regresar muy orondo presumiendo que te codeaste con lo mejor del planeta. Mediocridad pura.

¿Por qué seguimos solventando federaciones incompetentes? ¿Por qué pagamos comisiones deportivas inútiles?  Es increíble que no sólo sigamos aceptando cada 4 años cosechas mediocres que rondan entre la 4 y 6 medallas por evento; sino que las festejemos y nos colguemos de ellas como si fuera el maná sagrado vertido por Dios. En la historia de los olímpicos modernos, hasta Atenas 2004, el Méjico sólo ha conseguido 52 medallas: 10 de oro (diez!!!); 19 de plata y 23 de bronce. En una tabla comparativa de la América Latina ocupamos el cuarto lugar del medallero histórico, superados por Cuba, Brasil y Argentina. Somos el vil reflejo de la mediocridad letrinoamericana; ese realismo mágico que nos permite cegarnos a nuestra realidad y sentirnos felices porque sólo 52 mejicanos de 110 millones ganaron una medalla. Pero no todo es tragedia; nuestros burócratas están de pláceme: Paola Espinosa y Tatiana Ortiz les han salvado la chamba… al menos por lo que resta del sexenio. Hermosillo ¿de que te ríes?

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